Un bolso de piel bien cuidado dura toda la vida — aquí te contamos cómo conseguirlo.
Invertir en un bolso de cuero es apostar por la calidad y la durabilidad. Y la mejor noticia es que mantenerlo en perfecto estado no requiere ningún esfuerzo especial. Con dos gestos sencillos — hidratarlo cuando lo necesite y guardarlo bien — tu bolso te acompañará durante muchos años.
Cómo hidratar la piel
La piel puede resecarse con el tiempo y el uso. No hace falta hidratarla con frecuencia: basta con hacerlo una vez al año o cuando notes que la piel está mate, rígida o pierde su brillo natural. En ese momento, una crema o bálsamo específico para cuero es todo lo que necesitas.
Cómo aplicarlo: usa un paño suave y limpio, extiende el producto con movimientos circulares y deja secar antes de usar el bolso. Evita las cremas de uso general o cualquier producto que contenga alcohol, ya que pueden dañar el acabado.
Lo más importante es usar el producto adecuado para el tipo de piel de tu bolso. Si tienes dudas, lo mejor es preguntar antes de aplicar cualquier cosa — en Cuirots estaremos encantados de orientarte.
Cómo guardar bien un bolso de piel
Cuando no uses tu bolso, guárdalo relleno con papel de seda o una funda de tela para que conserve su forma. Evita las bolsas de plástico y guárdalo en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. Si tienes varios bolsos, mantenlos separados para que no se rocen ni se deformen entre sí.
En Cuirots contamos con una sección de productos para el cuidado del bolso de piel donde encontrarás cremas, bálsamos y protectores especializados. Y si no sabes cuál elegir para tu bolso, pregúntanos sin compromiso — estaremos encantados de ayudarte.

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